El otro día fui a ver a un cliente mío, uno de los que tengo y que me dio una imagen de la realidad que vive el sector de la hostelería cada día. Yo tan solo os transmito la situación tal y como ocurrió. Él no quiere que se sepa quién es así que lo llamaremos por ejemplo Juan.
Aquella mañana me dirigí al restaurante de Juan, situado en la calle del sufrimiento y la agonía. La mañana estaba plomiza y la verdad que era la compañía perfecta para lo que sucedería a continuación. Juan me esperaba como en cada visita dando vueltas de un lado para otro dentro de su restaurante. El mediodía estaba cercano y la sentencia de pocos clientes de cada día estaba próxima.
Al entrar en el restaurante lo busque con la mirada, un proveedor estaba dejando las bebidas mientras Juan miraba con detalle los ratios del TPV (para aquellos que no lo sepan es Terminal Punto Venta, la caja vamos). Su mirada era escrutadora, miraba dato por dato sin creérselo. Analizaba cada variable tal y como le había enseñado y negaba con la cabeza.
Al llegar a su altura le salude como en cada visita. –Juan – le dije mientras me acomodaba en la barra. Él se giro y me miro mientras pasaba una camarera por mi espalda, la reconocí al instante era su hija. Mire a Juan con incredulidad. Ahora su hija que estaba en la universidad la había dejado para ayudar en el negocio familiar y cubrir así un puesto de trabajo que se podía pagar.
- Como va todo – le pregunte sabiendo ya de sobra una respuesta que temía como un nubarrón.
- Pues cada vez peor – me respondió.
- Lo del tabaco nos está matando más que nada– me dijo mientras me invitaba a pasar detrás de la barra y me enseñaba la comparativa de los meses de enero y febrero de 2009 y 2010.
Deciros que la comparativa, a pesar de que se dice que es un 30% son los datos de restaurantes de ciudad que pase lo que pase tienen clientes. En cambio los de pueblos de fin de semana o de costa la caída ha sido mayor. En torno al 50 – 60%.
- Ya no se qué hacer – me dijo Juan mientras se sentaba detrás de la barra. – Entre la subida de tabaco, la de la luz, que ya no nos hace la maquina ni rentable para cubrir costes, la subida de impuestos, de gasolina y con ello la subida de materia prima sumado al descenso de clientes , no sé qué vamos a hacer.- me dijo Juan mientras apesadumbrado perdía su mirada en el suelo.
Lo mire y parecía una persona derrotada. Me puse en la TPV e hice una comparativa de consumo de cerveza del mes de febrero del año pasado al del presente año. La estadística era demoledora. Un descenso de más del 60%. Eso no era un mal mes es un reflejo de lo que nos queda por pasar. Sin mencionar que Juan de igual manera me ha enseñado un informe que dice que ahora los separadores creados para zonas de fumadores y no fumadores, en su local, van en contra de la normativa de evacuación de incendios del local. Por lo cual debe quitarlos y tirarlos a la basura. En resumen 40.000€ gastados en ponerlos y más o menos entre 6.000 y 10.000 para quitarlos y tirarlos a la basura.
- Ahora resulta que esta ley a parte de hacernos perder clientes me va a costar de 46.000 a 50.000€ Pablo- dice esto mientras de nuevo pierde su mirada hacia la puerta y sin mirarme me dice – me estoy planteando cerrar-.
- ¿Cómo? – le respondo.
- Que así no se puede seguir – me responde.
- Mira, hace un año tenia contratados a diez camareros, ahora solo tengo tres y entre ellos incluyo a mi hija a la que apenas le pago por que a los otros dos les tengo que dar para que sus hijos puedan comer -.
-
Por un momento más toma aire y me dice – la hipoteca que hice para pagar la obra de remodelación del local , que me vi obligado por la ley del tabaco (separadores, salidas a calle independientes y zona de extractores) me ha subido la letra por que ha subido el Euribor – suspira.
- Y además, cuando fui al banco a verlo para hablarlo con el director, como tengo que coger autovía, resulta que me despiste y como ahora el límite es 110 km/h iba a 120 como siempre y me han multado.
Por un momento me mira y se ríe – esto es el colmo – ríe mientras niega con la cabeza.
- ¿Y se supone que para salir de la crisis nosotros somos el principal motor?- Suelta esta pregunta al aire y me mira sin esperar respuesta.
- ¿Y la huelga de AENA?-
- Eso para rematar, tienes cojones, yo desde luego hasta que no hable con los hoteles de la zona y me digan como esta de ocupación ni hago la compra de cocina ni contrato extras que luego nos pasa como en diciembre- me dice mientras se baja del taburete de la barra y se encamina hacia el despacho y es que el puente de diciembre al amigo Juan le supuso una pérdida de más de 4.000€ de materia prima de cocina y cuatro altas de la seguridad social de trabajadores que tenia cogidos para el puente.
- Anda vamos a ver lo nuestro que como empiece con la política no acabamos me dice mientras nos encaminamos a su despacho.
Mientras vuelvo a mi oficina me quedo pensando. Parece mentira que seamos nosotros quienes elijamos a nuestros políticos, políticos que tienen como se dice ya como tópico sueldo, coche, casa y dietas con las que los demás soñamos, una jubilación con el 100% del sueldo en 8 años frente a no se cuantos de los nuestros y lo que me revuelve es que somos nosotros quienes los elegimos pero me da la sensación de que nos ignoran,, ya me da igual el partido que sea, por que las leyes salen y tanto unos como otros las votan, dañan nuestra forma de vida y nuestro trabajo con total impunidad. No nos tienen en cuenta, nos olvidan y nos pisotean sin valorar el daño que crean en el pequeño empresario que al fin y al cabo es el que genera el 93% del empleo de este país.
Parece mentira que cada vez se vaya estrechando más el cerco de cada empresario. Aquí lo principal.
Subida de la luz
Euribor
Impuestos
Gasolina
Despidos
Coste de retirada de zonas de fumadores (solo en 8 meses)
Coste de materia prima.
Descenso de clientes
Multas de exceso de velocidad.
Huelga de AENA
No hay comentarios:
Publicar un comentario