lunes, 3 de octubre de 2011
Nueva incorporacion a Diazal Asesores
Hospedería La Querencia es un edificio del siglo XIX, construido en ladrillo rojo y ubicado en la Plaza Mayor de la muy Noble y Leal de Bujalance (título otorgado por el Rey Felipe IV en 1630), frente a la fachada principal del Ayuntamiento, edificado en 1680, bajo el reinado de Carlos II, y que preside todo el conjunto de la plaza, popularmente llamada de los naranjos por los cítricos que festonean y custodian todo su perímetro rectangular.
La Hospedería La Querencia cuenta con 11 habitaciones dobles, todas exteriores y equipadas con todas las comodidades: aire acondicionado, calefacción, baño completo, minibar, secador de pelo, wi-fi, etc.
También disponemos del restaurante “Casa Ana”, Sacristia “Miguel”, taberna-cafetería, pub y restaurante terraza que ofrece a los huéspedes una magnífica vista de la ciudad de Bujalance.
y es jefe de un “somatén”.
HISTORIA
La primera incripción que existe del que luego fue Casa Macedo es del 27 de octubre de 1873. Posteriormente con fecha de enero de 1911 existe un documento por el que se alquila a don Manuel Macedo, vecino de Bujalance, el local sito en la Avenida de la Constitución por diez años, este Manuel Macedo era hijo de un José Macedo experto en la doma de caballos, rejoneador de origen portugués de la ciudad de Oporto donde creo que todavia existe un vino con la marca Macedo sin que tenga constancia del grado de parentesco actual.
Parece por el registro que la totalidad de Casa Macedo es un solo edificio lo cual esta en contra de la creencia familiar repetida muchas veces por Teresa Galiano Macedo, última propietaria con el apellido Macedo que se perdió al ser ella hija única, según doña Teresa su abuelo tenía en propiedad la casa de las calle de las monjas número uno y no el que da a la Plaza de la Constitución, más conocida en el pueblo como la plaza de los naranjos, plaza de juegos y música, espero que hoy y siempre.
La obra de reforma que dio lugar al edificio noble se hizo aproximadamente en 1913, según constaba en un cristal esmerilado en la entrada del salón hacia la escalera y el ambigú, nombre con el que siempre se ha conocido la entrada desde la calle de las monjas donde en su primer escalón de marmol figuraba el logo Macedo luego reproducido en tazas, copas, platos, etc. En esta obra se utilizaron vigas y columnas de hierro para el salón principal y del resto de las plantas del edificio de la plaza no así en el del ambigú y plantas superiores; el suelo del salón principal era de marmol y las paredes recubiertas de ceramica de triana mensaque o similar que tambien cubría las paredes del ambigú, el suelo del salón principal era de ladrillo igual que la planta dedicada a vivienda.
La obra fue hecha por un tal Manillones construtor de Montoro con planos o estudio de su sobrino, arquitecto o aparejador, que estudió con el ceramista Orce o el Arquitecto Anibal Gonzalez. Los hierros del salón principal asi como el de las mesas de marmol son de un par de años posterior a la obra principal.
Según hemos creido siempre la casa la alquiló primero y la compró después don Manuel Macedo y doña Concepción Solano a doña Maria de la Rosa Palomino y don Francisco Cerezo, ambos se reservaron el uso durante la Semana Santa de un balcón de la planta principal; existen contradiciones entre esta crencia y la documental puesto que en el registro contan como compradores 'Fuensanta Macedo Solano y Eulogio Galiano Diaz y la hija de ambos Teresa Galiano Macedo, siendo extraño que esta fecha de compra sea posterior al primer alquiler de la planta superior a la Juventud Artesana, lo que nos hace suponer que como era costumbre en la época, los documentos eran privados y no siempre se pasaban por registro, sabemos que don Manuel Macedo dejo en herencia Casa Macedo a sus hijos José y Fuensanta y que don José Macedo cedió a su hermana Fuensanta la propiedad de la vivienda, esta cesión fue posterior a la guerra civil española, ya que durante ella la casa sirvió de cuartel lo que supuso la pérdida de mucho ajuar de Casa Macedo, entre ellos los cubiertos de plata, grabados con el logo Macedo y que se utilizaron para las bodas de alto copete no solo de Bujalance sino de toda la provincia cordobesa, aunque la causa de su confección fue para el almuerzo de Alfonso XIII en su visita a Bujalance.
Según Teresa Galiano en ese almuerzo se sirvió por primera vez la tan afamada “Patata rellena”, receta de Concepcion Solano “Mamachón”; esposa de Manuel Macedo; y de un cocinero franco italiano que contrato don Jose Macedo, Luis Monfodi o Monfoni. No fue este el unico cocinero de casa Macedo, aparte de Concepcion y de Fuensanta, a quien aun se le recuerda por su buen cocinar, fue Fuensanta la creadora de la famosa “Pulpeta” todavia no copiada y a quien algunos paladares aun recuerdan. Otro cocinero fue un tal Guillén, amigo del zapatero creador de coplillas carnavelescas, de carácter guasón y afable; de Guillén me contaba Teresa Galiano que le dedicó una coplilla un cliente capitan retirado, que decía así:
No te disgustes Guillén
por lo que decir te quiero
que se que eres un “indino”
grandísimo puñetero.
Guillén le contestó:
Un capitan retirado
que se llama Juan Miguel
tiene garbo zapateroSomatén podía ser una palabra ofensiva para una persona de izquierdas.
Guillén, el cocinero, abrió un restaurante en el Puerto de Santa Maria, el cual conoci acompañado de mi madre entre abrazos y lagrimas de ambos por el reencuentro.
Casa Macedo tuvo su explendor en la época de José Macedo médico, bohemio, inquieto culturalmente, soltero pero, siguiendo la costumbre de la época, se le conocieron amantes no solo en Córdoba sino tambien en Bujalance una tal Magdalena con la que convivió varios lustros, y a la que le puso casa. Fué primer teniente de alcalde de Bujalance y alcalde en funciones, este hombre emprendedor buscó lo mejor del mercado nacional e internacional siendo una de las primeras personas de Andalucía y de España en personalizar el menaje de casa Macedo. En esta época casa Macedo llegó a atender, además del restaurante de dos plantas de la plaza, el ambigú de casinos de varias asociaciones de Cordoba y Bujalance; llegó a firmar contratos de exclusividad con empresas conserveras punteras de España, fue por tanto un adelantado para su epoca; su muerte joven privó a la casa de mayor tiempo de esplendor. La vida y milagros de don José se la debo en gran parte a Angel Iglesias Soriano “angelito”, uno de los camareros de la casa que junto a Manuel Martinez Muñoz “Manolillo” y Agustín Martínez Sarmiento “el puri”, forman la terna de trabajadores que casi formaban parte de la familia Macedo por su fidelidad, más de cuarenta años cada uno y alguno de ellos incluso compartieron exilio durante la guerra civil con José, Fuensanta y Eulogio.
De Angelito es la historia narrada en primera persona sobre la bala que desde lo alto del Ayuntamiento disparada fué a dar en el espejo de la derecha de la pared fronteriza rompiendo su esquina y reparado en epoca reciente por la Juventad artesana.
La última reforma de la casa hecha por el heredero de los Macedo Jesus Mostaza fué en junio de 1996, como consecuencia del daño que ocasionó una higuera brava en la misma fachada entre los pisos segundo y tercero.
Conservo muchas historias que quiero guardar para mi y que algún día contaré.
Qué fue de casa Macedo...
Qué fué de su higuera que la sembró el tiempo y el viento...
Qué fue de la infancia, como dijo el poeta, con su complicada inocencia y su tierna sencillez...
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